El velón bicolor San Cipriano es una de las velas más fuertes y protectoras dentro del trabajo espiritual. Se utiliza principalmente para la defensa espiritual, la limpieza profunda y el corte de energías negativas que afectan a la persona, al hogar o al negocio.
La vela San Cipriano se enciende cuando se siente la presencia de cargas energéticas pesadas, situaciones repetitivas que no avanzan, bloqueos inexplicables o influencias negativas procedentes de otras personas. Al prender este velón, se crea un escudo espiritual que protege frente a brujería, mal de ojo y ataques energéticos, cerrando el paso a todo aquello que no actúa con buena intención.
Este velón trabaja especialmente el corte y la liberación, ayudando a romper trabajos negativos, amarres, bloqueos y lazos energéticos tóxicos. Es una ayuda espiritual para liberarse de miedos, obsesiones o dependencias que no permiten avanzar, devolviendo poco a poco el equilibrio interior y la tranquilidad.
También se utiliza para la limpieza espiritual, tanto del aura personal como del hogar o el negocio. Ayuda a eliminar cargas energéticas acumuladas, restablecer el equilibrio espiritual y dejar el ambiente más limpio, ligero y protegido. En muchos trabajos se pide que el mal enviado regrese transformado y neutralizado, sin causar daño, siempre bajo la voluntad divina.
La unión de sus dos colores potencia su efecto, multiplicando la fuerza protectora del velón cuando se enciende con fe, constancia y una intención clara. Como en todo trabajo espiritual, la actitud interior es tan importante como la vela.
ORACIÓN SAN CIPRIANO
San Cipriano bendito, siervo de dios protector poderoso tu que conoces los caminos de la luz y venciste la oscuridad.
te pido que me cubras con tu manto, que apartes de mi vida toda envidia, todo mal deseo, toda obra negativa y toda energía enviada con mala intención.
rompe, corta y desata todo lazo dañino que no provenga de dios.
toda brujería, hechizo o palabra mal dicha que quiera perturbar mi paz.
defiende mi cuerpo, mi mente y mi espíritu, mi hogar, mi trabajo y mis caminos.
que nada ni nadie pueda dañarme bajo la protección divina.
que el mal se disuelva que la verdad salga a la luz y que la justicia divina actúe según la voluntad de dios.
San Cipriano bendito, guárdame y ampárame hoy y siempre.
Amen.
Gracias, gracias, gracias.
Así sea, así es, hecho esta.
Para su correcto uso, se recomienda encender siempre con cerilla de madera, escribir el deseo o petición en una hoja de papel y quemarla con la llama del velón, manteniendo una actitud de fe, respeto y recogimiento durante todo el proceso.
Este velón bicolor San Cipriano, fabricado en España, tiene unas medidas de 6 cm de ancho por 14 cm de alto, ideal para trabajos de protección, limpieza y defensa espiritual continuados.














